Friday, October 27, 2006

no me muevan el piso!!!


Cuando me fui a vivir a NY sentía al inicio que algo en mi vida faltaba, y no sabia exactamente qué era (a parte claro de un departamento, trabajo, amig@s, comida, plata para la universidad, para comer, un carro, celular, etc.). Caminaba por las calles y tenía incertidumbre, miedo, pero no sabía exactamente a qué. Luego descubrí que era que ¡¡¡no había temblores!!! Así es, había asimilado esa leyenda urbana de que si no hay temblores pequeños es porque se nos viene un terremoto. Mi cuerpo pedía que le moviesen el piso. Y el piso no se movía. ¿Cómo solucionar tamaño problema somático? Facilito: parándose sobre las estaciones del metro. Mientras el tren pasaba a toda velocidad, no sólo el pavimento se movía sino los departamentos que se encontraban cerca. Mi cuerpo sentía su cuota necesaria de inestabilidad, esa crisis telúrica constante que vivimos l@s peruan@s y que nos hace seguir adelante segur@s de que sólo es un pequeño estremecimiento.

Hoy de vuelta en el terruño me he percatado de que mis años de exilio han hecho que mi cuerpo haya perdido su noción de peligro ante los temblores. En los últimos días ha habido una serie de temblores que, para serles honesta, no he sentido. “Lali, ¿no has sentido el temblor?” me preguntan mis tías... “¿qué temblor?” es mi respuesta. Quizás sea que mi cuerpo se acostumbró a pensar que si el piso se me mueve no es porque las placas terráqueas se están moviendo y se me pueda caer la casa encima… sino que es la F que esta pasando debajo del departamento de David y que debo seguir haciendo mis cosas sin problemas (a menos que tenga que salir y esté perdiendo el subway que necesitaba tomar).

Según el periódico debemos estar en guardia pues se nos viene uno bien grande. ¿Será cierto eso? No lo sé, pero más le vale a mi cuerpo ponerse a nota con su nueva realidad y dejar que le asuste el que se le mueva el piso de vez en cuando.

4 comments:

Luchin said...

Aquí se pusieron en zafarrancho de apocalipsis. Con mi natural flema inglesa les dije: "Vayamos tranquilamente hasta el primer piso y salgamos a la calle. No creo que quieran perderse el tsunami."

Marita Escalante, Terapeuta Holístico said...

Siiiiiiiiiii ! el metro de NY mueve el piso mismo temblor ! ja ja ja, no me había percatado !
Primasa, donde salió que se viene uno grande? cuenta, cuenta, cuentalo todoooooooo !!!!
bechosssssss

Laura said...

de la Republica, edicion de hoy. Dice q tenemos q preparnos para uno grande. Pero el Comercio solo dice que siempre tenemos que estar preparad@s.

Mmmmm, a quien creerle???

villena al borde said...

Estaba durmiendo en un hotel de Huancavelica, cuando mi naturaleza percibió el movimiento inusual de la cama (porque a veces mi naturaleza es la que mueve las camas, pero entonces a quién le importa). Me desperté. O mejor dicho, abrí los ojos, nada más. Deduje por algun mecanismo medio inconsciente, que el temblor venía de lejos y que el edificio jamás de caería. Y yo no saldría de esta cama que me protegía del frío madrugador de Huancavelica. Y la verdad que cuando siento un temblor, no corro, me parece mas bien la ocasiñon ideal para ver las reacciones de los demás. Asumo una inmediata distancia de las circunstancias, al menos la suficiente para controlar la sorpresa y el miedo. ¿rezagos de mi época bomberil?, ¿frialdad de mis breves meses de cadete militar?¿emulación del pánico escénico? quizas tan solo harto sueño esa madrugada. Pero en Lima es parecida mi reacción. ¿Será la edad? No sé, pero estos 25 ultimos años han sido de tal magnitud, que dudo que haya peores temblores que los de aquella época en mi vida.